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Sabes qué hacer cuando te despiden de tu empleo

¿Qué Hacer Cuando te Despiden de tu Empleo?

Un despido es una de las situaciones más difíciles y dolorosas que puede enfrentar un trabajador. Se trata de una pérdida no solo económica, sino también emocional, que afecta la autoestima, la confianza y el sentido de pertenencia. Sin embargo, un despido no tiene que ser el fin del mundo, sino una oportunidad para reinventarse, aprender y crecer. Te daremos algunos consejos para superar un despido y aprovechar la oportunidad para mejorar tu vida profesional y personal.

Acepta la realidad y libera tus emociones

Lo primero que debes hacer cuando te despiden es aceptar la realidad y liberar tus emociones. No te culpes, ni te victimices, ni te enojes con tu antiguo empleador. Estas reacciones son normales, pero no te ayudan a avanzar. En cambio, reconoce que el despido es una situación que escapa de tu control y que no define tu valor como persona o profesional. Exprésate con alguien de confianza, busca apoyo emocional y desahógate de forma sana. Esto te ayudará a aliviar el estrés y a prepararte para el siguiente paso.

  • No te aísles ni te encierres en ti mismo. Busca el apoyo de tu familia, tus amigos, tus compañeros o un profesional. Comparte tus sentimientos, tus miedos, tus dudas y tus esperanzas. Ellos te escucharán, te comprenderán y te animarán.
  • No te reprimas ni te avergüences de lo que sientes. Es normal sentir tristeza, rabia, frustración, miedo, ansiedad, culpa o vergüenza. Son emociones humanas que debes reconocer y expresar. Llora si te apetece, grita si te hace falta, escribe un diario si te ayuda. Lo importante es que no te quedes con todo dentro.
  • No te obsesiones ni te martirices con el pasado. No te preguntes una y otra vez por qué te despidieron, qué hiciste mal, qué pudiste hacer mejor o qué hubiera pasado si… Estas preguntas no tienen respuesta y solo te generan más angustia. Acepta que lo que pasó, pasó, y que no puedes cambiarlo. Lo que sí puedes hacer es aprender de la experiencia y enfocarte en el presente y el futuro.

Evalúa tu situación y define tus objetivos

Una vez que hayas aceptado la realidad y liberado tus emociones, es hora de evaluar tu situación y definir tus objetivos. Haz un balance de tus finanzas, tus habilidades, tus intereses y tus expectativas. ¿Cuánto tiempo puedes vivir con tus ahorros? ¿Qué tipo de trabajo te gustaría hacer? ¿Qué necesitas mejorar o aprender para conseguirlo? ¿Qué oportunidades hay en el mercado laboral? Estas preguntas te ayudarán a tener una visión clara de tu situación y a establecer metas realistas y alcanzables.

  • Haz un presupuesto de tus ingresos y gastos. Calcula cuánto dinero tienes disponible, cuánto gastas al mes y cuánto puedes ahorrar o invertir. Así sabrás cuánto tiempo puedes mantener tu nivel de vida actual y qué ajustes debes hacer para optimizar tus recursos.
  • Haz un inventario de tus habilidades y competencias. Identifica cuáles son tus fortalezas y debilidades, qué sabes hacer y qué te gusta hacer, qué te diferencia y qué te aporta valor. Así sabrás cuál es tu perfil profesional y qué puedes ofrecer al mercado laboral.
  • Haz una investigación de las opciones y tendencias. Explora qué sectores, industrias, empresas y puestos de trabajo están demandando personal, qué requisitos, habilidades y competencias piden, qué condiciones, beneficios y oportunidades ofrecen. Así sabrás cuáles son las alternativas que se ajustan a tu perfil y a tus preferencias.
  • Haz una lista de tus objetivos y prioridades. Define qué quieres lograr a corto, medio y largo plazo, qué pasos debes seguir para conseguirlo, qué recursos necesitas y qué obstáculos puedes encontrar. Así tendrás un plan de acción claro y concreto que te guiará y te motivará.

Elabora un plan de acción y ejecútalo

Después de definir tus objetivos, es momento de elaborar un plan de acción y ejecutarlo. Un plan de acción es una hoja de ruta que te indica qué hacer, cómo hacerlo y cuándo hacerlo para lograr tus metas. Por ejemplo, si tu objetivo es encontrar un nuevo trabajo, tu plan de acción puede incluir actualizar tu currículum, crear un perfil en LinkedIn, buscar ofertas de empleo, enviar solicitudes, prepararte para las entrevistas, etc. Lo importante es que seas organizado, disciplinado y persistente. No te desanimes si no obtienes resultados inmediatos, sino que celebra cada pequeño avance y aprende de cada experiencia.

  • Divide tu objetivo en tareas más pequeñas y específicas. Así podrás medir tu progreso y evaluar tu desempeño. Por ejemplo, si tu objetivo es encontrar un nuevo trabajo, una tarea puede ser actualizar tu currículum, otra puede ser crear un perfil en LinkedIn, otra puede ser buscar ofertas de empleo, etc.
  • Asigna un plazo y un indicador a cada tarea. Así podrás controlar tu tiempo y tu calidad. Por ejemplo, si tu tarea es actualizar tu currículum, puedes asignarle un plazo de una semana y un indicador de que lo hayas revisado por al menos dos personas.
  • Ejecuta cada tarea con dedicación y profesionalismo. Así podrás demostrar tu capacidad y tu compromiso. Por ejemplo, si tu tarea es enviar solicitudes de empleo, hazlo con cuidado y personalización, adaptando tu currículum y tu carta de presentación a cada oferta y empresa.
  • Revisa y ajusta tu plan de acción según los resultados y el feedback. Así podrás mejorar y corregir tus errores. Por ejemplo, si tu tarea es prepararte para las entrevistas, haz un seguimiento de las respuestas que recibes, analiza tus fortalezas y debilidades, y busca formas de mejorar tu comunicación y tu confianza.

Aprovecha la oportunidad para reinventarte

Finalmente, aprovecha la oportunidad para reinventarte. Un despido puede ser una ocasión para descubrir nuevas facetas de ti mismo, explorar nuevas opciones y desarrollar nuevas habilidades. Puedes aprovechar el tiempo libre para hacer cursos, leer libros, asistir a eventos, hacer networking, emprender un proyecto, hacer voluntariado, viajar, etc. Todo lo que te ayude a crecer, a ampliar tus horizontes y a encontrar tu propósito. Recuerda que un despido no es un fracaso, sino una oportunidad para empezar de nuevo con más fuerza, más sabiduría y más ilusión.

  • Busca nuevas fuentes de aprendizaje y desarrollo. Hay muchas opciones gratuitas o de bajo costo para adquirir nuevos conocimientos y competencias, como cursos online, podcasts, webinars, libros, blogs, etc. Elige los temas que te interesen y que te aporten valor para tu carrera o tu vida personal.
  • Busca nuevas formas de expresar tu creatividad y tu pasión. Hay muchas actividades que puedes hacer para estimular tu imaginación y tu entusiasmo, como escribir, pintar, tocar un instrumento, bailar, cocinar, etc. Elige las que te diviertan y te relajen, y que te permitan mostrar tu talento y tu personalidad.
  • Busca nuevas redes de contacto y colaboración. Hay muchas personas que pueden ayudarte a encontrar nuevas oportunidades y a ampliar tu visión, como antiguos compañeros, profesores, mentores, amigos, familiares, etc. También puedes conocer gente nueva en eventos, foros, redes sociales, etc. Elige las que te inspiren y te apoyen, y que te ofrezcan consejo, información y referencias
  • Busca nuevas experiencias y desafíos. Hay muchas situaciones que pueden ayudarte a salir de tu zona de confort y a enfrentarte a nuevos retos, como viajar, emprender, cambiar de sector, etc. Elige las que te reten y te enriquezcan, y que te permitan descubrir nuevas posibilidades y oportunidades.

Un despido es una situación difícil, pero no insuperable. Con una actitud positiva, una mente abierta y una buena estrategia, puedes superar un despido y aprovechar la oportunidad para reinventarte. Solo tienes que aceptar la realidad, liberar tus emociones, evaluar tu situación, definir tus objetivos, elaborar un plan de acción y ejecutarlo. Así, podrás convertir un obstáculo en una oportunidad, y una crisis en una transformación. ¡Ánimo, tú puedes!